Presentación de la re-edición de Nosotros los indios

24 de mayo de 2017 – SITENTEL

Celebramos la primera presentación de la re-edición del libro Nosotros los indios de Hugo Blanco Galdos. Lxs presentes eran compañerxs de lucha, personajes de izquierda y sobre todo jóvenes que fueron a conocer de la propia boca de Hugo Blanco sus anécdotas históricas y sus actuales miradas sobre la lucha campesina e indígena.

La presentación del libro se convirtió en una añoranza a tiempos pasados de la izquierda peruana y las comunidades campesinas del sur en su lucha por re-apropiarse de las tierras que les pertenecían y les habían sido arrebatadas por los latifundistas durante la colonia. Además fue un momento propicio para hacer un llamado a la organización en defensa de los territorios y “exigir que se respeten los derechos de las comunidades que preservan la vida de la especie humana”, en las propias palabras de Hugo.

Fue un espacio para compartir las distintas miradas y problemáticas de los/as defensores/as de varias partes del Perú, que habían sido invitados/as para dialogar sobre sus realidades y plantear propuestas alternativas al sistema neoliberal, a partir de sus luchas por la preservación de la Madre Tierra. Todo ello fue plasmado en un manifiesto leído durante la presentación que hacía un llamado a realizar una gran Movilización Nacional en defensa del Agua.

En la mesa de comentarios nos acompañaron compañerxs de lucha de Hugo además de jóvenes de su región, Cusco, cuya resistencia se alimenta de las experiencias del mismo y del movimiento campesino de mediados de los 60.

Enrique Fernández “Cochero” compañero de lucha de Hugo, quien junto con él publica mensualmente “Lucha Indígena” para visibilizar la vulneración de derechos del movimiento indígena en distintas partes del mundo y sus propuestas por preservar la vida y los territorios ancestrales; mencionó que no se puede hablar de Hugo y del libro de forma separada porque sus reflexiones parten de gran parte de sus vivencias. Además, mencionó que el libro había sido escrito en un inicio como un pedido del campesinado para conocer cómo se había librado la Primera Reforma Agraria en el Perú.

Rina Mora de la comunidad de Huanoquite en Cusco, tierra que vio nacer a Hugo, compartió las enseñanzas sobre la defensa del territorio que le inculcó su abuelo, quien siempre mencionaba los pasos y el coraje de Hugo para recuperar las tierras junto con el campesinado. Además habló sobre la lucha permanente de su comunidad por hacer frente a las empresas mineras desde la protección y conservación de manantes y lagunas, para conseguir zonas protegidas y territorios reverdecidos que no hubiesen existido sin el proceso de recuperación de tierras que lideró Hugo hace varias décadas.

Roberto Ojeda del colectivo El Muro de Cusco habló de lo importante que fue para él conocer y compartir con Hugo la forma en que su colectivo informa y visibiliza las problemáticas y alternativas al modelo extractivista que parte desde las iniciativas campesinas para preservar el medio que habitan.

Diana Miloslavich compartió lo trascendental que fue para ella conocer hace décadas a un hombre de izquierda, troskista, que resaltara la importancia de la participación de las mujeres en los diferentes espacios de la organización, además de la unión entre varios frentes que tengan objetivos en común y que hayan surgido desde abajo.

Rocío Silva habló de la dulzura de los escritos en quechua entre José María Arguedas y Hugo Blanco, y de la trascendencia de las experiencias de Hugo, quien vertió parte de su vida en las páginas de un libro para dar el mensaje de que “hoy en día, el problema sigue siendo el problema de la tierra” y esto hace vigente y urgente que nos organicemos planteando alternativas para la supervivencia de la especie humana.

Para cerrar con la mesa, Hugo Blanco habló de la importancia de no dejarse guiar por los líderes, ya que el sistema (los partidos políticos y las grandes empresas) trata de comprarlos a toda costa. Para él debemos confiar en el movimiento social que se organiza desde abajo para hacer valer sus derechos, preservar sus territorios, su cultura y la vida. También hizo un recuento de las múltiples formas en que a él lo habían querido comprar, con la intención de que traicionara a los/as campesinos/as y dejara de exigir lo que era justo para el pueblo, desde los años de la Primera Reforma Agraria en el Perú (1961-1963) hasta la Reforma Agraria de Juan Velasco y los gobiernos que lo sucedieron.

Al finalizar, lxs asistentes a la presentación hablaron de lo que significaba Hugo para la historia de resistencias en el Perú, contra el sistema neoliberal que intenta dominar, colonizar y explotar cada parte del territorio. Hicieron escuchar su voz compañeros de sus luchas pasadas y actuales, como Marle Livaque, defensor de las lagunas de Cajamarca, quien mencionó la persistente presencia actual de Hugo en sus reivindicaciones para defender la Madre Tierra. El movimiento social también se hizo presente, llegando al salón directamente de una marcha de sacrificio desde Huancavelica, para exigirle al gobierno tome represalias, ya que días antes la empresa minera Doe Run había usurpado sus territorios dejando a las familias en la calle.

Una noche donde cada intervención movía las fibras del corazón de quienes asistimos, alternando con música, cantos, consignas y cerrando con un brindis con chicha de jora, para celebrar el estar juntxs, el conocer a Hugo y el revivir la historia de la cual hacemos parte.

Gracias Hugo por esta linda oportunidad de encontrarnos, donde más que hacerte un homenaje, recordamos en papel que tiene cada uno en la defensa de la vida, la nuestra, la de la madre tierra y la de todas las especies existentes.