¡No al indulto y el pacto de impunidad y corrupción! ¡Solidaridad con la lucha por la democracia y la justicia del pueblo peruano!

Hacemos de conocimiento a la comunidad internacional nuestro más profundo y enérgico rechazo al indulto por razones humanitarias dado por el Presidente Pedro Pablo Kuczinsky, el 24 de diciembre, al ex dictador peruano Alberto Fujimori en el contexto de pedido de vacancia presidencial promovida por la mayoría fujimorista en el parlamento de Perú.

Entendemos que la vacancia ha sido promovida como parte de una estrategia golpista del fujimorismo que busca hacerse del poder y copar las instituciones del Estado (Tribunal Constitucional, Consejo Nacional de la Magistratura, Fiscalía de la Nación y Corte Suprema) ante sus iniciativas de investigar y sancionar diversos casos de corrupción que involucran a la excandidata presidencial Keiko Fujimori y su partido político, como a gran parte de las élites políticas peruanas, incluyendo el expresidente Alan García Pérez y el presidente actual Pedro Pablo Kuczinsky.

En tal sentido, denunciamos que el indulto sella un acuerdo de impunidad entre el Fujimorismo y el gobierno peruano, que busca encubrir los casos de corrupción, enriquecimiento ilícito y de violaciones de derechos humanos de las últimas décadas. Denunciamos serios vicios en el procedimiento y la decisión de otorgamiento del indulto humanitario. En tal sentido señalar:

1. Alberto Fujimori fue sentenciado a 25 años de prisión por secuestro agravado (a periodista Gustavo Gorriti y empresario Samuel Dyer) y por crímenes de lesa humanidad (caso Cantuta, asesinato de 9 estudiantes universitarios y un catedrático y caso Barrios Altos, asesinato de 15 personas). De acuerdo a legislación peruana no procede el indulto en casos de secuestro agravado. De igual modo, la CIDH ha establecido que no proceden ni amnistía ni indulto para casos de graves violaciones a derechos humanos.

2. En Perú solo aplica el indulto por razones humanitarias a sentenciados que tienen enfermedades terminales; o que no siendo terminales se encuentran muy avanzadas o son incurables; o cuando las condiciones penitenciarias pongan en grave riesgo la vida y salud del sentenciado. No es el caso, pues Fujimori goza de salud estable y atención medica permanente y sus condiciones carcelarias son óptimas, además de únicas (que otros presos no poseen).

3. La CIDH estableció que para el caso la Cantuta, de progresar un pedido de indulto los familiares debían ser informados previamente para poder designar un médico en la junta médica evaluadora. Esto no ha sido respetado.

4. Fujimori, además, fue sentenciado –y cumplió sus condenas- a 7 años por peculado (entrega ilegal de 15 millones de dólares de las arcas nacionales a su ex asesor Vladimiro Montesinos); a 6 años por delitos de corrupción, espionaje telefónico, compra de congresistas tránsfugas y línea editorial de medios; y a 8 años por desviar fondos de Fuerzas Armadas y Servicio de Inteligencia Nacional para financiar ‘diarios chicha’ desde donde se atacó y denigró a opositores.

Por lo dicho, el indulto dado por el presidente Kuczinsky a Fujimori viola la ley y responde única y evidentemente a un pacto infame con el fujimorismo, no solo para mantenerse en el cargo por lo que queda del periodo presidencial, sino para evitar ser investigado por negocios que la empresa de su propiedad realizo con la transnacional Odebrecht cuando era funcionario de Estado beneficiándose económicamente. Llamamos a las instancias nacionales e internacionales correspodientes de revertir esta decisión nefasta. Particularmente, hacemos votos para que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el proceso de supervisión del cumplimiento de la sentencia en los casos Barrios Altos y Cantuta, declare nulo el indulto a Fujimori.

Finalmente, solidarizarnos con el pueblo peruano que lucha hoy en las calles por recuperar el Estado, la democracia y la economía (secuestradas por más de 25 años por élites, mafias y tecnocracias neoliberales) para ponerlas al servicio de las grandes mayorías.

Firman
Jose Nun, Argentina
Alberto Acosta, Ex-presidente de la Asamblea Constituyente, Ecuador
Boaventura de Sousa Santos, Portugal
Mabrouka M’barek, Ex-miembro de la Asamblea Constituyente de Tunisia
Arturo Escobar, U. de Carolina del Norte, Chapel Hill, Estados Unidos
Raúl Zibecchi, Uruguay
Verónica Gago, Argentina
Marisol de la Cadena, UC Davis-Anthropology, Estados Unidos
Pablo Gentili, Secretario Ejecutivo del Concejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), Argentina
Roberto Gargarella, Argentina
Carlos Pérez Guartambel, CAOI- Ecuarunari
Maristella Svampa, sociologa y escritora, Argentina
Amineh Kakabaveh, Member of the Parliament of Sweden for Swedish Left Party, Suecia
Marco Venegas, Member of the Parliament of Sweden for Swedish Left Party Itza Hernandez Svensson, Chariman of Latinamerikagrupperna, Suecia
Teivo Teivainen, Universidad de Helsinki, Finlandia
Sjoerd Oostrik, cineasta, Holanda
Patricia Oliart, Senior Lecturer in Latin America Studies, Newcastle University, Inglaterra
Nikolaj Villumsen, Member of Danish Parliament for The Red Green Alliance, Suecia
Chuck Walker, Professor of History of MacArthur Foundation Endowed Chair in International Human Rights/Director of Hemispheric Institute on the Americas, Estados Unidos
Jo-Marie Burt, George Mason University and Washington Office on Latin America, Estados Unidos
Diana Gómez Correal, profesora Universidad de Los Andes, Colombia
Boaventura Monjane, periodista y activista Mozambiqueño, Centro de Estudios Sociales, Universidad de Coimbra, Portugal
Horacio Tarcus, historiador, CeDInCI / UNSAM, Conicet, Argentina
Oscar Jara Holliday, Costa Rica
Virginia Vargas Valente, Perú
Luis Aguirre, Secretario Ejecutivo OCLAE
Carmen Blanco Valer, vocera sobre asubtos indígenas Partido Iniciativa Feminista -Feministiskt Initiativ
Rosa Elva Zúñiga López, Secretaria General del Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe
Pablo Bergel, Sociólogo, ex diputado de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina
German Rodas Chaves, miembro de la Comisión Nacional Anticorrpución del Ecuador
Rocío Silva Santisteban Manrique, DNI 07822730, Perú
Luciano Concheiro Bórquez, UAM-X, México
Jeannette Escanilla, suplente al Parlamento sueco, Partido de la Izquierda Suecia.
Franck Gaudichaud, Universidad Grenoble Alpes, Francia
Enrique Viale, Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas
Marcela Bobatto, Movimiento para la salud de los Pueblos Latinoamérica (MSP-LA)
Sandra Marín, Movimiento para la salud de los Pueblos Latinoamérica (MSP-LA)
Helbert Choachi, Docente y Secretario General de la Universidad Pedagógica Nacional, Colombia.
Rafael González, Asociación Latinoamericana de Medicina Social, ALAMES
Salvador Schavelzon, Brasil
Rogério Haesbaert, geógrafo Universidad Federal Fluminense, Brasil
Catalina Toro, Colombia
Xochitl Leyva Solano, Chiapas, México,
Maria Angelica Pease Dreibelbis DNI 07879967, Perú
Juan Carlos Ruiz Molleda DNI 07749253, Perú
Carlos Monge Salgado DNI 08769644, Perú
Emiliano Teran Mantovani, Observatorio de Ecología Política de Venezuela-Universidad Central de Venezuela, Venezuela
Mario Blaser, Canada Research Chair in Aboriginal Studies, Canadá
Fabiana Li, Associate Professor, Department of Anthropology, Universidad de Manitoba, Canadá
Gerardo Renique Caycho, City University of New York, Estados Unidos
Deborah Poole, Professor Johns Hopkins University, Estados Unidos
Bruce Mannheim, Professor of Anthropology University of Michigan, Estados Unidos
José Antonio Lucero, Chair, Latin American and Caribbean Studies, Universidad de Washigton, Estados Unidos
Ulrik Kohl, Councilor, City of Copenhagen for The Red Green Alliance, Suecia
Lasse P.N. Olsen, Councilor, City of Aalborg for The Red Green Alliance, Suecia
Raphael Hoetmer, Institute for Social Studies, the Netherlands
Vilma Almendra, Pueblos en Camino, Colombia
Manuel Rozental, Pueblos en Camino, Colombia
Alejandra Santillana Ortiz, Instituto de Estudios Ecuatorianos/Colectiva Feminista Las Lorenzas, Ecuador

Sección Perú del Latin American Studies Association:
Carmen Ilizarbe, Pontificia Universidad Católica del Perú
Angelina Cotler, University of Pittsburgh
Luis Martin Valdiviezo, Pontificia Universidad Católica del Perú
Juan Pablo Murilo Pena, Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Chris’ O’Connell, Dublin City University
Cynthia Vich, Fordham University
Lizeth Vergaray Arevalo, Terre des Hommes Suisse
Rocio Quispe-Agnoli, Michigan State University
Iris Jave, Pontificia Universidad Católica del Perú
Francesca Denegri, Pontificia Universidad Católica del Perú
Carlos Ugo Santander, Universidade Federal de Goias
Elena Sabogal, William Paterson University
Charles Kenney, University of Oklahoma
Anne Lambright, Trinity College
Nino Bariola, University of Austin at Texas
Kazuo Ohgushi, University of Tokyo
Karen B. Graubert, University of Notre Dame
Joseph Feldman, Universidad Católica de Chile
Shane Greene, Indiana University
Stephanie McNulty, Franklin and Marshall College
Gonzalo Lamana, University of Pittsburgh
Ericka Busse, Macalester College
Margarita Saona, University of Illinois at Chicago
David Wood, University of Sheffield
Bruce Mannheim, University of Michigan
Christina Ewig, University of Minnesota
Ulla D. Berg, Rutgers University
Alberto Valdivia Baselli, City University of New York
Natalia Sobrevilla Perea, University of Kent
Jelke Boesten, King’s College London
Leo J. Garofalo, Connecticut College
Eliana Carlin Ronquillo, Pontificia Universidad Católica del Perú
Fiorella Montero-Diaz, Keele University
Natalia Iguiniz Boggio, Pontificia Universidad Católica del Perú
Rocio Ferreira, DePaul University
Hanne Cottyn, Universiteit Gent
Susan Vincent, Francis Xavier University
Mario Cepeda Caceres, Pontificia Universidad Católica del Perú
Vilma “Nina” Balmaceda, Nyack College
Jorge Coronado, Northwestern University
Thomas Ward, Loyola University
Juan Fonseca, Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas
Max Viatori, Iowa State University
Lorena Cuya Gavilano, Arizona State University
Carlos Villacorta, University of Maine
Bill Bollinger, California State University
Maria Elena Garcia, University of Washington, Seattle
Javier Garcia Liendo, Washington University, St. Louis
Olga Gonzalez, Macalester College
Marc Hufty, Center for International Environmental Studies
John Gitlitz, Purchase College (Emeritus)
Carmen Saucedo, Pontificia Universidad Católica del Perú
Lydia Fossa, ESAN
Jaymie Patricia Heilman, Alberta University
Peter Elmore, University of Colorado, Boulder
Anna E. Schaposchnik, DePaul University
Gerardo Castillo, Pontificia Universidad Católica del Perú
Eduardo Dargent Bocanegra, Pontificia Universidad Católica del Perú
Mark Rice, Baruch College
Diego Alexander Chalan Tejada, Pontificia Universidad Católica del Perú
Romina Palacios, Universitat Wien
Anna Maria Escobar, University of Illinois, Urbana-Champaign
Katherine E. Maich, Pennsylvania State University
William P. Mitchell, Monmouth University
Raul Asensio, Instituto De Estudios Peruanos
Lucia Guerra-Reyes, Indiana University at Bloomington
Denise Humphreys Bebbington, Clark University
Mariselle Melendez, University of Illinois, Urbana-Champaign
Charles Walker, University of California, Davis
Jessaca Leinaweaver, Brown University
Paulo Drinot, University College London
Karn Spira, Guilford College
Anita Chan, University of Illinois, Urbana-Champaign
Paula Muñoz Chirinos, Universidad del Pacífico
Martin Scurrah, Investigador y Consultor Independiente
Narda Henriquez, Pontificia Universidad Católica del Perú
Gisselle Vila Benites, The University of Melbourne
Erika Almenara, University of Arkansas
Maria Eugenia Ulfe Young, Pontificia Universidad Católica del Perú
Arturo Quispe Lazaro, Sociologo
Barbara Lynch, Georgia Tech
Suzanne Oboler, City University of New York
Nils Jacobsen, University of Illinois, Urbana-Champaign
Bianca Premo, Florida International University
Pascha Bueno-Hansen, University of Delaware
Steven J. Hirsch, Washington University
Nicole D. Legnani, Princeton University
Timothy B. Norris, University of Miami
Raul Bueno, Darmouth College
Linda Seligmann, George Mason University
Mary Elena Wilhoit, Lyon College
Florence Babb, University of North Carolina, Chapel Hill
Lisl Schoepflin, University of California, Los Angeles
Alberto Landaveri, Soka University of America
Emma McDonell, Indiana University
Aldo Panfichi, Pontificia Universidad Católica del Perú
Dorota Biczel, University of Texas at Austin
Rafael Ramirez Mendoza, Emory University
Manuel Dammert Guardia, CES-COLMEX
Jose Sanchez, Pontificia Universidad Católica del Perú
Jonathan Ritter, University of California Riverside
Roger Merino, Universidad del Pacífico
Estelle Tarica, Berkeley University
Regina Harrison, University of Maryland
Maria C. Monsalve, Wabash College
Carlos Monge Salgado, Natural Resource Governance Institute
Maxwell A. Cameron, University of British Columbia
Jose Carlos Orihuela, Pontificia Universidad Católica del Perú
Camila Sastre Diaz, Pontificia Universidad Católica del Perú
Andrea Roman Alfaro, University of Toronto
Oscar Espinosa, Pontificia Universidad Católica del Perú
Adriana B. Rojas, Eastern Mennonite University
Maria Roxana Escobar Ñañez, University of Toronto
Lorena De La Puente Burlando, Universidad del Pacífico
Edward Chauca, College of Charleston
Zoila Mendoza, University of California, Davis
Ximena Briceño, Stanford University
Carmen Yon Leau, Instituto de Estudios Peruanos
Elena Sabogal, William Paterson University
Ricardo Cuenca, Instituto de Estudios Peruanos
Cayetana Adrianzen Ponce, New York University
Kimberly Theidon, Tufts University
Luis Eduardo Lino Salvador, Universidad Antonio Ruiz de Montoya
Paolo de Lima, Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Christopher Parisano, The Graduate Center-CUNY
Everett A. Vieira, III, Temple University
Leonor Lamas
Fiorella Vera-Adrianzen, University of New Mexico
Ernesto Vasquez Del Aguila, Georgetown University
Karoline Noack, Universitat Bonn
Claudia Rosas Lauro, Pontificia Universidad Católica del Perú
Vladimir R. Gil Ramón, Pontificia Universidad Católica del Perú
Cristian L. Paredes, Loyola University
Lisa Markowitz, University of Louisville
Dexter Zavalza Hough-Snee, Santa Clara University
Hannah Ahern, Equipo Peruano de Antropologia Forense
Bruno Rivas Frias, Pontificia Universidad Católica del Perú, Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas
Leslie Bary, University of Louisiana
Jose L. Renique, The Graduate Center, CUNY
Teresa Ore Velez, Pontificia Universidad Católica del Perú
Kent L. Dickson, California State Polytechnic University, Pomona
Mercedes Crisostomo Meza, University College London
Sylvanna Falcon, University of California, Santa Cruz
José Carlos Salinas Valdivia, Washington University- St. Louis
Cecilia Méndez Gastelumendi, University of California, Santa Barbara,
Alexandra Imogen Hibbett Diez Canseco, Pontificia Universidad Católica del Perú
Karen Paola Bernedo Morales, Museo Itinerante Arte por la Memoria
Wilton Martinez, University of Maryland
Corinne Valdivia, University of Missouri
Gerardo Leibner, Tel Aviv University
Fiona Wilson, Roskilde University
Catalina Romero, Pontificia Universidad Católica del Perú
Gerardo Hector Damonte Valencia, Pontificia Universidad Católica del Perú
Richard Kernaghan, University of Florida
Juan Javier Rivera Andia, Universidad de Barcelona
Patricia Alvarez Astacio, Brandeis University
Carolina Garcia Cejudo, FLACSO Argentina/ UNSAM
David Nugent, Emory University
Juan Pablo Sarmiento, Durham University
Sarah Borrow, University of East Anglia
Kevin Healy, Georgetown University
Isaias Rojas-Perez, Rutgers University
Carmen Valdivia, UC Davis
Cynthia McClintock, George Washington University
Alejandra Ballón Gutiérrez, Pontificia Universidad Católica del Perú
Elisabeth Bunselmeyer, GIGA German Institute for Global and Area Studies
Melissa Krug, Temple University
Michelle McKinley, University of Oregon
Adam French, International Institute for Applied Systems Analysis
Peter Klaren, George Washington University

Organizaciones
Articulación Feminista Marcosur
Congreso de los Pueblos, Colombia
Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, México
Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe-CEAAL
Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Colombia
Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras por los Derechos Sociales y Ambientales
Iconoclasistas, Argentina
Confluencia de Mujeres para la Accion Pública, Colombia
Asociación de Campesinos y Comunidades Sin Tierra del Cesar, Colombia
Hijos e Hijas por la Memoria y contra la Impunidad (Colombia)
Fuerza Común, Colombia
Corporacion Claretiana Norman Pérez Bello, Colombia
Asociación para la Investigación y Acción Social Nomadesc, Colombia
Poder y Unidad Popular, Colombia
Revista La Siniestra, Colombia
QUIPU, Colectivo por la Memoria Histórica – Arica, Chile
Comunidad Guadalupana, Ecuador
Fundación de Mujeres, Colectivo Político y Movimiento Nacional de Mujeres de Sectpres Populares Luna Creciente
Mujer Dispara Colectiva Audiovisual Feminista Independiente
Partido Feminista de Suecia
Awqa Feminista Colectiva de Feminismo Comunitario
Programa Democracia y Transformación Global PDTG, Perú
Centro de Políticas Públicas y Derechos Humanos -Peru EQUIDAD
Partido Piquetero, Argentina
Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, Chile
Unión Clasista de Trabajadores, Chile
Movimiento Democrático Popular, Chile
Movimiento del Socialismo Allendista, Chile
Entrepueblos
Asamblea Popular por el Agua de Mendoza, Argentina
Grupo de Trabajo de CLACSO ‘Territorialidades en disputa y r-existencia’
Centro de Documentación en Derechos Humanos “Segundo Montes Mozo S.J.”, integrante de la Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD)
Pueblo Crítico, Puerto Rico
Universidad Intercultural de los Pueblos, Colombia
Pueblo y Dignidad, España.
Plataforma Déjame en Paz, Colombia
Congreso de los Pueblos. Europa
Colectiva Feminista Las Lorenzas, Ecuador
Colectivo Feminista Ramonas, Bolivia
Izquierda Anticapitalista Revolucionaría, Chile
Colectivo Parque Las Moscas, Chile
Comunidad Ecuménica Martin Luther King, Chile
Colectivo Híjar, México

Mas firmas individuales:
Miguel Mazzeo, Universidad de Buenos Aires/Universidad Nacional de Lanús. Argentina
Pablo Alabarces, investigador CONICET-Profesor UBA, Argentina
Pablo Ortemberg, CONICET-UNSAM, Argentina
Moira Cristiá, Investigadora asistente CONICET-IIGG, Argentina
Paul Cooney, DNI 95417415, Argentina
Marta Bermudez-Gallegos, Investigadora Superior Universidad Nacional Tres de Febrero Centro de Estudios de Genocidio, Argentina
Ernesto Bohoslavsky, Universidad Nacional de General Sarmiento , Argentina
Claudio Lozano, Argentina
Cora Gamarnik, Docente Universitaria, Argentina
Vanina M. Teglia, Universidad de Buenos Aires CONICET, Argentina
Francisco Pazzarelli, Universidad Nacional de Córdoba CONICET, Argentina
Lucila Edelman, médica psiquiatra, Argentina
Carlos Manuel Soto Bardales, estudiante de la Maestría en Literatura Latinoamericana de la Universidad de Buenos Aires, Argentina
Juan Wahren, Argentina

Julieta Montaño Salvatierra, directora Oficina Jurídica para la Mujer de Cochabamba, Bolivia
Suzanne Kruyt, Bolivia
Pavel Lopez F., CIDES-UMSA, Bolivia
Elizabeth Peredo Beltrán, psicóloga y activista, Bolivia

Cheron Zanini Moretti, Brasil.
Marco Chandía Araya, prof. UFPA/ABAETETUBA, Brasil
Lia Pinheiro Barbosa, Universidade Estadual do Ceará, Brasil
Adelaide Gonçalves, historiadora, Brasil
Marcio Goldman, Professor Titular do Programa de Pós-Graduação em Antropologia do Museu Nacional, Universidade Federal do Rio de Janeiro, Brasil

Malely Linares, Colombia
Gustavo Vásquez, Colombia
Diana Ojeda, Instituto Pensar Pontificia Universidad Javeriana, Colombia
Mario Alejandro Pérez Rincón, profesor Universidad del Valle, Colombia
Sandra Rátiva, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla/Congreso de los Pueblos, Colombia

Camila Álvarez Torres,Historiadora, miembro Frente Amplio región de Tarapacá, Chile
Joseph Feldman, profesor de antropología, Pontificia Universidad Católica, Chile
Luis Bustos, integrante del Colectivo Paulo Freire, Chile
Nelly Cubillos, Chile
Olga Espinoza, Universidad de Chile
Fernando Alvear, Sociólogo, estudiante de doctorado en Ciencias Sociales, Universidad de Chile
Barbara Olivares, Psicologa, estudiante de doctorado en Ciencias Sociales, Universidad de Chile
Victor Orellana, Sociólogo, estudiante de doctorado en Ciencias Sociales, Universidad de Chile
Pamela Soto, Psicologa, estudiante de doctorado en Ciencias sociales, Universidad de Chile
Magdalena Guerrero, socióloga, estudiante de doctorado en Ciencias Sociales, Universidad de Chile
William Chávez Alcántara, secretario de Relaciones Internacionales del Partido Perú Libre, Chile
Doris Gonzalez, Ukamau,Chile
Paulina de los Reyes, académica, Chile
Marcelo González Gálvez, Universidad Católica de Chile
Marina Weinberg, Universidad Catolica del Norte, Chile

Armando Fernandez, ecologista, Cuba
Amarilis Pérez, Cuba

Nelson Erazo, presidente nacional del Frente Popular, Ecuador
Enver Aguirre Presidente Nacional Juventud Revolucionaria del Ecuador, Ecuador
Guido Proaño Director Ecuador Libre Red, Ecuador
Jorge Piedra Presidente Nacional de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador, Ecuador
Rossana Palacios, presidenta nacional Unión Nacional de Educadores, Ecuador
Cristina Cachaguay, Presidenta Nacional de Mujeres por el Cambio, Ecuador
Andrés Quishpe, Presidente Nacional Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador – FEUE
Mayra Espinosa, Presidenta Nacional (e) Asociación Femenina Universitaria, Ecuador
Francisco Xavier Hurtado Caicedo, Comisión Ecuménica de Derechos Humanos CEDHU, Ecuador
Xavier Alejandro Andocilla Rojas, Vocero del Frente Revolucionario d Izquierda Universitario, Ecuador
Clara Merino, Movimiento de Mujeres de Sectores Populares Luna Creciente, Ecuador
Geovanni Atarihuana, Unidad Popular, Ecuador
Mery Zamora, Unidad Popular, Ecuador
Sebastián Cevallos, Unidad Popular, Ecuador
Ángel Orna, Unidad Popular, Ecuador
Carlos Figueroa, Ecuador
Mario Unda, docente universitario, Ecuador
Pablo Ospina Peralta, docente de la Universidad Andina Simón Bolívar, Ecuador
María Belén Moncayo C., MALCRIADA TOTAL PRODUCCIONES, Ecuador
Stalin Gonzalo Herrera Revelo, Instituto de Estudios Ecuatorianos y Miembro del GT CLACSO Desarrollo Rural: Estudios Críticos , Ecuador
Inti Cartuche Vacacela, nacionalidad kichwa, Ecuador
Paola Maldonado Tobar, desde Ecuador, integrante del GT Territorialidades en disputa, Ecuador
Nelsy Lizarazo, Ecuador
Francisco Muñóz Jaramillo, Ecuador
Christian Arteaga, Ecuador
Erika Arteaga, Ecuador
María Clara Osejo Paez, Ecuador
Doris Pinos, Ecuador
Cristina Burneo Salazar, Ecuador
Antonio Villaruel Oviedo, doctorante UNAM, Ecuador
María Isabel Salvador, Ecuador
Enith Flores Chamba, Ecuador
Pedro Barreiro, Ecuador
Alba Crespo Rubio, Ecuador
Carmen Ortiz Crespo, Ecuador
Ivanova Flores, Presidenta del Consejo Estudiantil, Colegio Luis Vargas Torres, Ecuador
Julio Lastra, Presidente del Consejo Estudiantil, Colegio Roberto Luis Cervantes, Ecuador
Fernanda Quinteros, Presidenta del Consejo Estudiantil, Colegio Margarita Cortez, Ecuador
Anthony Padilla, Presidente del Consejo Estudiantil, Colegio Dr. Luis Prado Viteri, Ecuador
Anthony Loor, Presidente del Consejo Estudiantil, Instituto Luis Tello Johel Ayoví Colegio Nuevos Horizontes, Ecuador
Josthin Fernandez, Presidente del Consejo Estudiantil, Colegio Alfonso Quiñonez, Ecuador
Damaris Charcopa, Presidenta del Consejo Estudiantil, Colegio San Francisco de Asís, Ecuador

Patricia Castillo, Guatemala

Mina Navarro, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México
Alondra Barba, México
Sagrario Lobato Huerta, PHM, México
Beatriz Eugenia Romero Cuevas, Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México
Danilo de Assis Clímaco, Doctor en Estudios Latinoamericanos, UNAM, México
Diana María Rodríguez Vértiz, México, Universidad Nacional Autónoma de México
Rubén Matías García, Posgrado de Estudios Latinoamericanos, Universidad Nacional Autónoma de México, México.
Alejandra G. Galicia Martínez, Universidad Nacional Autónoma de México
Sandra Ivette González Ruiz, Universidad Nacional Autónoma de México
Sara Lua González Forster, Universidad Nacional Autónoma de México
Maria Fernanda Uribe Cruz, estudiante, México
Ariel Leyva, estudiante de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México
Bisharú Bernal Medel, doctorado en Estudios latinoamericanos, Universidad Nacional Autónoma de México
Alessandro Peregalli, doctorando, Universidad Nacional Autónoma de México
Elsa Guzmán Gómez, México
Patricia Viera Bravo, Universidad Nacional Autónoma de México, México
Gabriel Medina Carrasco, Dr. Ciencias Sociales, Universidad Autónoma Ciudad de México
Gladys Alfaro, México
Gustavo Esteva, Universidad de la Tierra en Oaxaca, México
Mercedes Rodriguez, Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México
Beatriz Torres , Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México
Sandra Rozental, profesora investigadora, Universidad Autónoma Metropolitana, México.

Enrique Fernández-Maldonado DNI 10269471, Perú
Susana Maribel Ilizarbe Pizarra DNI 10550997, Perú
Lisbeth Ivonne Ramirez Ramires DNI 41381564, Perú
Gabriella Huanay Figueroa DNI 70455233, Perú
Juan Pablo Campana Zegarra DNI06274135, Perú
Elvis Ernesto Mori Macedo DNI40804491, Perú
Glayds Yovana Mamani Choqueza DNI43056615, Perú
Nardiet Torres Lizana DNI40022013, Perú
Franklin Velarde Herz 70436819, Perú
Alex Linares Castillo 40803744, Perú
Orestes Bermúdez Rojas 40497799, Perú
Andrea Flores Zumenlzu 45349708, Perú
Irma Pflucker DNI42612713, Perú
Paúl José Casafranca Buob, D.N.I. 23839206, director ejecutivo de APORVIDHA, Perú
Daniel Mathews Carmelino, DNI 09858954, Perú
María Eugenia Ulfe, docente asociada al Departamento de Ciencias Sociales, Pontificia Universidad Católica del Perú, Perú
Paula Monteverde, Perú
Roxana Crisólogo Correa, DNI 09133929, Perú
Thomas Moore, antropólogo, Perú
Rosario Basurto Carrillo, DNI 08266560, Perú
Selva Sofía Chirif Trapnell, Dni 43090916, Perú
Alberto Chirif, DNI 05342330, Perú
Danilo Quijano Silva, Perú
Iliana Irene Estabridis Rey – Sánchez, DNI 06642655, Perú
Gabriela Sabina Urco Canales, DNI 45887412, Perú
Caroline Sarah Weil, DNA 48928297, Perú
Joel Jabiles-Eskenazi, DNI 42032888, Perú
Abigail Anelsy Salas Moscoso, DNI 73382499, Perú
Paulina Chirif Camino, DNI 10278677, Perú
Martin Scurrah, DNI 48563521, Perú
Lucy Trapnell, DNI 05285897, Perú
Adela Elvira María Reategui Ismodes de Moore, DNI 07639360, Perú
Valeska Ruiz Peña, DNI 41916391, Perú
Rodrigo Sánchez Enríquez, DNI 10430144, Perú
Rodrigo Quijano, DNI 07180206, Perú
Gustavo Sosa García, docente, Perú
Iris Jave, DNI 08396112, Perú
Patricia Ames, DNI 25706394, Perú
Margarita Saona, DNI 08772982, Perú
Renato Pita, DNI 40689377, Perú
Evelyn Noelia Sotomayor Martínez, DNI 43142299, Perú
Ruhuan Huarca Llamoca-Editor, Universidad Nacional de San Agustin, Perú
Cristina Planas Toledo, artista plástica, DNI 09336118, Perú
Alonso Rabí Do Carmo, DNI 08231094, Universidad de Lima, Perú
Olga Rodríguez Ulloa, DNI 41898752, Perú
Andrea Cabel García, DNI 41624669, Perú
Luis Fernando Chueca, DNI 08703717, Perú
Rafael Espinosa Montoya, DNI 08261475, Perú
Virginia Beatrhice Benavides Avendaño, DNI 10507392, Perú
Carolina Ortiz Fernández, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú
Tamia Romero Barrios, DNI 45646069, Perú
Ellyn Adelmann, Perú
Naomi Vass, Perú
Megan Lough, Perú
Camilo Escobar Marín, Perú
Silvana Vargas Winstanley, Pontificia Universidad Católica del Perú, Perú

Marie Martines, feminista independiente, Perú
Javier Felipe Morales Rodríguez, Perú
Javier Fernando Chavez Rivera, Perú

María Noelia Correa García, Las Minervas, Uruguay
Agustín Cano Menoni, docente, Uruguay
María Ana Folle, Uruguay
Marcelo Pérez Udelar, Uruguay
José Enrique Silva, Uruguay
Susana Escudero, Uruguay
Alicia Migliaro González, Uruguay
Romina Cabrera Lasserre, Uruguay

Alexandra Martínez, Venezuela
Paulino Núñez, Contradeudas/CADTM-AYNA, Venezuela
María Suárez Luque, docente de la Universidad Central de Venezuela, Venezuela
Livia Vargas González, profesora universitaria, Venezuela

Ana Isla, Profesora de Sociologia de Brock University, Canadá
Andrea Roman Alfaro, Universidad de Toronto

Jose Ragas, Universidad de Yale, Estados Unidos
Jeffrey W. Rubin, Boston University, Estados Unidos
Claudia A. Arteaga, Assistant Professor, Department of Spanish, Caribbean and Latin American Literatures and Cultures Scripps College, Estados Unidos
Olimpia E. Rosenthal, Profesora Asistente Indiana University, Estados Unidos
Marc Becker, Estados Unidos
Lourdes Hurtado, Departamento de Historia Franklin College, Estados Unidos
Shane Greene, profesor de antropología Universidad de Indiana, Estados Unidos
Caroline Yezer, antropóloga, Research Affiliate, Strassler Center for Holocaust & Genocide Studies, Estados Unidos
Jeffrey L. Gould, Rudy Professor of History Indiana University, Estados Unidos
Isaias Rojas-Perez, Associate Professor of Anthropology of Rutgers-Newark, Estados Unidos
Candy Hurtado Bonilla, Florida Atlantic University, Estados Unidos
Alberto Valdivia Baselli, The Graduate Center, City University of New York, Estados Unidos
Bianca Premo, Associate Professor of History, Florida International University, Estados Unidos
Patrícia Alvate Astacio, Departamento de Antropología-Brandeis University, Estados Unidos
Carlos Aguirre, Universidad de Oregon, Estados Unidos
Thomas Ward, Loyola University Maryland, Estados Unidos
Anita Say Chan, Associate Professor Media & Cinema Studies Department Institute for Communications Research, Universidad de Illinois, Estados Unidos
Carlos Villacorta, Assistant Professor of Spanish, University of Maine, Estados Unidos
Rocío Ferreira, Associate Professor of Spanish, Director of Graduate Programs in Modern Languages, Estados Unidos
Adrián Lerner, Yale University, Estados Unidos
Stefanie Graeter, Center for Latin American Studies of University of Chicago, Estados Unidos
Carlos Piñeyro Nelson, New School, Estados Unidos
Rachel Sarah O’Toole, Associate Professor History Department, University of California, Estados Unidos
Ulises Juan Zevallos Aguilar, Ohio State University, Estados Unidos
Lynn Anne Panepinto, Estados Unidos
Jason Pribilsky, Department of Anthropology, Whitman College, Estados Unidos
Emily Yates-Doerr, Estados Unidos
Ana Varela Tafur, Universidad de California, Estados Unidos
Marcial Godoy-Anativia, Hemispheric Institute of Performance and Politics, New York University, Estados Unidos
Richard Kernaghan, antropólogo, Estados Unidos

Carles Feixa Pàmpols, Professor of Social Anthropology/Department of Communication, Universidad de Barcelona, Cataluña
Montserrat Iniesta Gonzàlez, Antropóloga y museóloga, Ajuntament de Barcelona, Cataluña
Lola Cubells Aguilar, Investigadora y Activista en Derechos de los Pueblos Indígenas, España

Ruth Goldstein, Head Tutor and Lecturer Warren House, Reino Unido
Martin Savransky, Lecturer | Department of Sociology, Universidad de Londres, Reino Unido
Larry Lohmann, The Corner House, Reino Unido
Sarah Sexton, The Corner House, Reino Unido
Nick Hildyard, The Corner House, Reino Unido
Diego Madueño, estudiante de posgrado en la Universidad de York, Reino Unido

Jaime Gomez, vocero en Asuntos de Politica Exterior del Partido Iniciativa Feminista, Suecia
Sissela Nordling Blanco, Política del Partido Feminista en Municipio de Estocolmo, Suecia
Solveig Hejl, member of the Latin American committee of The Red Green Alliance, Suecia
Julie Wetterslev member of the Latin American committee of The Red Green Alliance, Suecia
Flavia Oregon, member of the Latin American committee of The Red Green Alliance, Suecia
Gladys Aranibar, Presidenta del Comité de DD.HH. Perú en Suecia (Perú kommittén för Mänskliga Rättigheter) y miembro de la Plataforma Europa Perú – PEP, Suecia
Itza Orozco, presidenta de Solidaridad Suecia America Latina, Suecia
Alejandra Gomez Lozano, miembr@ de la Dirección Nacional del Partido Iniciativa Feminista, Suecia
Joanna Castro, antropóloga social, candidata al parlamento en Suecia por el Partido de Izquierda, Suecia
Blanca-Lilia Lozano, activista por la democracia, Suecia
Magrith Mena Portocarrero, Estudiante de la Maestría de Estudios Sociales de Género, Universidad de Lund, Suecia
Håkan Blomqvist, Associated professor in History, Södertörn University, Suecia
Diana Mulinari. Profesora Departamento de Género, Universidad de Lund, Suecia.
Alejandro González, Doctor en Filosofía, Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Estocolmo, Suecia
Elsie Ralson, Suecia
Ruben Quiñonez, Suecia
Mercedes Rosales Suecia

Carla Mariani, integrante Rede Italiana Colombia Vive!onlus, militante por la Justicia y los Derechos Humanos, Italia
Francesco Cecchini, escritor, Italia
Elisa Patrizia Frediani, Profesora Lucca, Italia
CarovaneMigranti, Italia
Gianfranco Crua, Italia
Patrizia Peinetti, Italia
Giovanna Minardi, Universidad de Palermo, Italia

Valérie Robin Azevedo, Faculté Sciences Humaines et Sociales-Université Paris Descartes, Francia

Mina Petra Baginova. Eslovakia

Paul Maquet * La opinión pública y el indulto

“No hay nada más inadecuado para representar el estado de la opinión que un porcentaje”. Esta advertencia crucial del sociólogo francés Pierre Bordieu tiene casi 50 años de antigüedad, pero es de una actualidad sorprendente hoy, cuando en el Perú se discute el indulto “humanitario” al ex dictador Alberto Fujimori y el papel que los estudios de opinión tuvieron en dicha decisión.

Según se ha dicho, el presidente ejecutivo de IPSOS Perú, Alfredo Torres, habría defendido ante el presidente Kuczynski la tesis de que un indulto a Fujimori era bien visto por la población. En efecto, diversas encuestas mostraban en torno a un 65% de aprobación a un eventual indulto humanitario. No conocemos por el momento si Torres tomó en cuenta otros instrumentos analíticos, pero quizás no prestó suficiente atención a la advertencia de Bordieu: “en las situaciones reales, las
opiniones son fuerzas y las relaciones entre opiniones son conflictos de fuerza entre los grupos”, por lo que una encuesta “es incapaz de generar la menor previsión razonable sobre lo que pasaría en situación de crisis”.

Hoy estamos viendo un conflicto real que muestra la disputa por la opinión pública y el rol que cumple en ello la movilización de grupos socialmente activos y de actores políticos y líderes de opinión, no solo a nivel nacional sino en los diversos distritos y ciudades del país. Una cosa es preguntar en abstracto “si el presidente Pedro Pablo Kuczynski decide indultar a Alberto Fujimori por razones humanitarias, ¿usted estaría de acuerdo o en desacuerdo con esa decisión?” y otra cosa es hacerlo una vez que están en curso de colisión las opiniones movilizadas de los diversos sectores sociales.

La movilización y presión social impactan en la conformación de opiniones. Porque permiten amplificar determinadas voces que quizás inicialmente no fueron escuchadas ni se les tomó en cuenta en su debida magnitud, y de esa manera ayudan a romper con la “espiral del silencio” como la denominaba Noelle Neuman.

Ejemplos prácticos de ello tenemos muchos en el Perú.

Sin duda el ejemplo más claro de este fenómeno es el propio antifujimorismo, esa suerte de reserva moral que conserva el país y que se ha activado con mucha fuerza cada vez que el estado de derecho se ha puesto en riesgo en los últimos años. En las últimas dos elecciones presidenciales, la movilización antifujimorista ha sido capaz de cambiar las tendencias y evitar el ingreso de Keiko Fujimori al Ejecutivo.

Pero otro ejemplo relativamente reciente es el de la Ley Pulpín. Poco antes de ser promulgada, en diciembre de 2014, tenía según IPSOS un 48% de simpatías y un 47% de rechazo. Sin embargo, tan solo un mes después, tras numerosas marchas y presión pública de grupos sociales y sindicales, ya el 72% de los encuestados la rechazaba; la situación se volvió políticamente insostenible y la norma tuvo que ser derogada por el propio Congreso que la había aprobado. Entonces el propio Torres dijo que este “es un buen ejemplo de cómo una buena idea puede naufragar por impericia política”. ¿Le habrá advertido de ello a PPK?

Un número produce la errada imagen de la opinión pública como algo estático, cuando se trata más bien de un organismo vivo y constantemente sujeto a cambios. ¿Veremos cambios en las próximas semanas, conforme crece la indignación y la movilización social en numerosas ciudades del país?

Es muy probable que sí, y a ello contibuye también la propia “impericia política” de la que hablaba Torres años atrás. Las encuestas encontraban que una cierta mayoría no se opondría por principio a un “indulto humanitario”, pero ninguna encuesta hizo la pregunta: “¿Estaría usted de acuerdo en que PPK negocie un indulto a cambio de que los votos de Kenji lo salven de una vacancia por acusaciones de corrupción”?.

La forma cómo han ocurrido los hechos -de manera concreta y no como una hipótesis en el vacío- le restan mucha legitimidad al argumento del indulto humanitario. Es una grotesca “casualidad” que los congresistas cercanos a Kenji salvaran a PPK el día 22 de diciembre y que Alberto Fujimori fuera trasladado a la clínica el 23 para recibir el indulto el 24, en plena nochebuena. Más aún cuando empiezan a conocerse un conjunto de informaciones que contradicen la supuesta gravedad del caso en términos estrictamente médicos, y cuando ya se sabe que el propio Fujimori “enfermo” llamó telefónicamente a los congresistas involucrados.

Si a esto se le suma los nombramientos de algunos operadores fujimontesinistas de los 90 en sectores estratégicos y el dichoso “gabinete de la reconciliación” anunciado por PPK -que suena a cogobierno-, esto es claramente un negociado político que no tiene nada de humanitario. Todo ello, sin duda, impactará negativamente en la evaluación popular de esta decisión, y no mejorará en nada la aprobación de un presidente que ya antes de traicionar a los sectores que fueron decisivos en su elección tenía apenas 18% de aprobación.

En las próximas semanas confirmaremos que PPK ganó 10 votos, pero acabó de perder la confianza de un país.

* Paul Maquet es periodista y colaborador del PDTG. El articulo fue publicado originalmente en Wayka

Raúl Zibechi * Honduras, Perú, Chile: descomposición democrática

En las últimas semanas asistimos a la escenificación de la deslegitimación de las democracias electorales en América Latina. Me refiero al fraude electoral contra la oposición en Honduras, al irresistible ascenso del fujimorismo que está a punto de desplazar al presidente electo con un golpe parlamentario y al retorno del empresario derechista Sebastián Piñera a la presidencia en Chile. En los tres casos parece evidente que el sistema democrático no sirve a los intereses de los sectores populares.

En Honduras se produjo un doble fraude. En 2009 se había dado un golpe institucional contra el presidente Manuel Zelaya porque pretendía postularse a la relección que está expresamente prohibida por la Constitución. Sin embargo, en 2015 la Corte Suprema de Justicia falló de manera unánime señalando la inaplicabilidad del artículo 239 que prohíbe la relección. O sea, la misma Corte que destituyó a Zelaya, violó la Constitución para hacer lo contrario.

Días atrás, hasta la OEA de Luis Almagro se pronunció por repetir unas elecciones que a todas luces fueron irregulares, aunque el Tribunal Supremo Electoral parece haber zanjado la cuestión en favor del presidente Juan Orlando Hernández. Nada indica que el corrupto poder hondureño, que provocó el asesinato de Berta Cáceres y de otras 123 personas asesinadas desde 2010 por oponerse a proyectos de represas, vaya a retroceder. Ni que la OEA sea tan beligerante en este caso como lo está siendo con Venezuela.

En Perú el Parlamento con mayoría absoluta fujimorista está al borde de un golpe parlamentario para destituir al presidente Pedro Pablo Kuczynski, economista y empresario neoliberal. La justicia lo acusa de haber favorecido a la brasileña Odebrecht en 2006 cuando era el primer ministro de Alejandro Toledo. Lo que indigna es que sea el partido de Keiko Fujimori, que cobija a los genocidas y corruptos del régimen de su padre, Alberto, preso que será puesto en libertad si ganan la Presidencia, quien esté al frente del ataque al actual gobierno.

El fujimorismo busca hacerse con el control del Tribunal Constitucional y de la Fiscalía de la Nación, a cuyos miembros acusa de presunto lavado de activos del narcotráfico. El control del Parlamento puede terminar por ahogar todas las instituciones del país, entre ellas la Corte Suprema, para evitar que la justicia siga adelante con el caso Lava-Jato que implica a los Fujimori. En tanto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Estado peruano suspender el proceso contra miembros del Tribunal Constitucional (goo.gl/V6gkfm).

Llama la atención que las izquierdas no denuncien “golpe” cuando el proceso contra Kuczynski tiene rasgos similares a la destitución de Dilma Rousseff en Brasil. Parte de la izquierda peruana (el Frente Amplio de Marco Arana) está empujando el mismo carro que el fujimorismo, seguramente por cálculos electoralistas.

En Chile, Piñera ganó la Presidencia con poco más de 25 por ciento de los votos, ya que más de la mitad de los habilitados decidieron no concurrir a las urnas. No es la primera vez que esto sucede. Desde que la votación no es obligatoria, el porcentaje de votantes cayó abruptamente. En la segunda vuelta la abstención fue apenas menor que en la primera, porque el electorado decidió que entre el candidato oficialista (Alejandro Guillier) y el millonario neoliberal hay poca diferencia.

Algunos analistas progresistas sostienen que no votar es un síntoma de despolitización. No dicen que la ley antiterrorista ha sido y es aplicada en Chile por los gobiernos progresistas de Bachelet contra el pueblo mapuche, pese a que incluso órganos de las Naciones Unidas se han pronunciado en contra de su aplicación en el conflicto de la Araucanía.

La reforma educativa a la que se comprometió el segundo gobierno de Bachelet (2014-2018) es otra promesa incumplida que recibió duras críticas del movimiento estudiantil porque no considera la educación como un derecho social, no termina con el sistema de créditos con garantía estatal, no pone fin al lucro y no da plazos explícitos para la gratuidad (goo.gl/EiJfie). Ni qué hablar de las AFAP, sistema privado de pensiones que se mantiene en pie desde la dictadura de Pinochet (1973-1990).

Estos tres casos merecen algunas consideraciones sobre la democracia electoral y las estrategias de quienes queremos cambiar las cosas.

La primera es la inconsistencia de las llamadas instituciones democráticas y también de las organizaciones internacionales como la OEA, que aplican un doble rasero desvergonzado. El Poder Judicial y el Parlamento (que deberían velar por los derechos y representar a la población, respectivamente), se han convertido en instituciones decorativas que son manejadas por los poderes económicos y las mafias (como el fujimorismo y las élites hondureñas) según sus propios intereses.

La segunda es que estamos viviendo tiempos de turbulencia global que llevan a los poderosos a quitarse las máscaras, siendo la careta democrática la primera en caer para dejar paso al gesto adusto de la fuerza bruta. Esto sucede en todo el mundo, empezando por las grandes potencias como Estados Unidos, Rusia y China. Ni qué hablar de países como los nuestros, donde los Estados-nación conservan un nítido sello colonial.

La tercera es qué hacemos ante esta realidad. No propongo ignorar los escenarios electorales, sino definir una estrategia que los coloque en su justo lugar. El primer paso de cualquier estrategia en el escenario actual es consolidar las organizaciones, territorios y espacios de los sectores populares. Eso quiere decir: apuntar hacia educación propia, salud propia, justicia propia y poder propio. No depender de los Estados, ni de las instituciones internacionales. Construir organizaciones sólidas y flexibles capaces de navegar en las tormentas.

Si lo anterior funciona, podemos pensar en el calendario electoral y dedicarle algunas fuerzas. Sin desarmar los mundos propios, naturalmente.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/12/22/opinion/020a2pol

Red Muqui * “Por una auténtica democracia”

RECHAZAMOS LA IMPUNIDAD Y LA CORRUPCIÓN ENRAIZADA DE NUESTROS GOBERNANTES Y LA INTROMISIÓN DEL PODER ECONOMICO

RED MUQUI es un colectivo nacional que se conformó en octubre del año 2003 en una coyuntura particularmente especial, luego de culminado abruptamente el tercer gobierno de Alberto Fujimori por los hechos de corrupción que fueron públicos, del breve gobierno de transición de Valentín Paniagua y recién iniciado el gobierno de Alejandro Toledo.

En esa época se avizoraba una creciente conflictividad social vinculada con el crecimiento desmedido de las actividades extractivas, en especial la actividad minera, en la que se centraba nuevamente la dependencia de nuestra economía. Casos como la consulta vecinal realizada en Tambogrande (Piura) en el año 2002, donde el 98% de su población votó por la no realización de actividad minera en sus tierras, y la terrible contaminación producida en La Oroya (Junín), a sólo cinco horas de Lima, donde más del 90% de los niños tenía intoxicación por plomo producido por la actividad minero-metalúrgica, lo que la colocaba luego, entre las cinco ciudades más contaminadas del mundo, impulsaron a un conjunto de instituciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos y del medio ambiente, a unirse en un solo esfuerzo por el acompañamiento de casos y propuestas, así nació la RED MUQUI.

Desde RED MUQUI, nuestras 29 instituciones miembro a nivel nacional de 11 regiones del país, avizoramos juntos, el logro de un Perú donde pueblos y comunidades disfruten plenamente del acceso a sus territorios y recursos naturales, donde ejerzan sus derechos individuales y colectivos con criterios de justicia social y ambiental nacionales e internacionales, y donde puedan ejercer sus modos de vida que se cimientan en la sostenibilidad y el Buen Vivir. Pero pese a nuestros llamados y propuestas, los retrocesos en los últimos años son evidentes, y borran los avances que se habían logrado, remontándonos a la misma situación que vivimos en la época del gobierno de Fujimori.

La coyuntura actual de crisis que vive el país, con el presidente Kuczynski salvado de la vacancia, a partir de tratos con la bancada fujimorista, nos remonta a recordar el por qué se conformó la RED MUQUI y plantear nuestra posición sobre la situación que atravesamos:

Recordamos que los problemas de flexibilización de marcos ambientales y de acceso a las tierras comunales se inician justamente con el gran paquetazo de decretos legislativos producido con el autogolpe del gobierno de Fujimori el año 1992, cuando con el D. Leg. 757, Ley Marco de la Inversión Privada, se deroga en gran medida el D. Leg. 613, Código del Medio Ambiente, con menos de dos años de vigencia, que era un Código de avanzada y ejemplo para América Latina, evitando medidas de protección y conservación, para facilitar las inversiones “a cualquier costo”. Asimismo, la nueva Constitución del año 1993, dictada por el gobierno de Fujimori, elimina las garantías de “inembargables e inalienables” de las tierras de las comunidades campesinas y nativas, para sólo dejar la de “imprescriptibles”, previendo sólo una perspectiva económica de su uso para el acceso a los créditos y la posibilidad de su embargo, sin considerar la relación social, cultural, religiosa que las comunidades tienen con sus tierras y sus recursos naturales.

Ese mismo escenario de involución legal, sin vivir la misma coyuntura económica y política que se vivió a inicios de los años 90, es el que sufrimos hoy, y es que en realidad pese a las votaciones cada 5 años, no vivimos una auténtica democracia.

Los hechos recientemente conocidos sobre los negocios realizados por empresas del Presidente de la República cuando ostentaba cargos públicos en anteriores gobiernos, evidencian las continuas denuncias de “puertas giratorias” que desde Red Muqui hemos realizado, donde los operadores del sector privado pasan al sector público, facilitando normas, contratos y proyectos, y luego regresan al sector privado promovidos a nuevos cargos por la información privilegiada que tienen, o por las facilidades que han prestado a las empresas durante la gestión pública que asumieron. Lo más grave es que éstas personas asumen como normales éstas prácticas, sin asumir responsabilidades por su accionar.

Nuestros últimos gobiernos, desde el gobierno del condenado ex presidente Fujimori, pasando por Toledo, García, el propio Humala, pero en especial el actual presidente Kuczynski, estuvieron o fueron cooptados por el poder económico, para flexibilizar aún más las normativas y políticas públicas que ya se habían sido flexibilizadas desde el gobierno fujimorista, en diversos ámbitos, facilitando las actividades extractivas, fundamentalmente la actividad minera, eliminando las garantías para las tierras y derechos de nuestras comunidades campesinas y nativas, eliminando las regulaciones ambientales, con los paquetazos normativos y los decretos legislativos emitidos con las facultades brindadas por el actual Congreso de la República, en favor de las empresas.

Nos preocupa desde RED MUQUI que ésta situación de indiferencia de nuestros gobernantes, por una economía que tenga como centro a la persona, su dignidad, participación, seguridad y el bien común, y que más bien prioriza favorecer al poder económico, dejando de lado a la mayoría de peruanas y peruanos, genere situaciones de violencia, que ya se están promoviendo con la represión policial y procesos de criminalización de la protesta social, que se han seguido ejerciendo durante este gobierno, con las declaraciones de estado de emergencia en lugares donde las poblaciones han realizado protestas pacíficas y justas por actividades mineras que no cumplen estándares ambientales y sociales, y se agudicen ahora por las nefastas decisiones políticas del actual gobierno, como la del reciente indulto al condenado ex presidente Fujimori.

La situación actual de crisis que vivimos, evidencia que en materia económica, independientemente de las luchas por parcelas de poder entre el poder ejecutivo y el legislativo, en realidad lo que ha habido desde el inicio del mandato del presidente Kuczynski es un cogobierno con el Fujimorismo, que luego ha incluido acuerdos de impunidad y solapamiento de la corrupción, y que la actual decisión de otorgar el indulto al condenado por delitos contra los derechos humanos, ex presidente Fujimori, simplemente lo confirma.

Finalmente, nuestros gobernantes en el poder ejecutivo y legislativo deben asumir sus responsabilidades, y dar los pasos que correspondan para que haya autoridades que con independencia y dejando de lado lazos con intereses económicos, tomen decisiones en favor de todas/os los peruanos, no como ha sucedido hasta la fecha.

Lima, 28 de diciembre de 2018

RED MUQUI

CNDDH * ¡Que se vayan todos los corruptos!

Recuperamos un Perú con democracia y justicia social

Las diversas organizaciones de la sociedad civil articuladas en la campaña Contra el Golpe y la Corrupción, frente a la grave crisis política y moral que se abre con la información del caso Odebrecht que alcanza a la casi totalidad de fuerzas políticas que han llegado al poder, nos pronunciamos:

1. Primero. Que frente a la corrupción generalizada que implica a los cuatro últimos presidentes democráticamente electos, incluyendo al actual presidente Pedro Pablo Kuczynski así como a la ex-candidata Keiko Fujimori, hacemos un llamado a todas y todos los peruanos para luchar activamente contra la corrupción que nos arrebata derechos, oportunidades y la posibilidad de vivir en Perú más justo.

2. Segundo. Que frente a la solicitud de vacancia que enfrenta el presidente Pedro Pablo Kuczynski por haber mentido al país y su posible responsabilidad en delitos de corrupción con la empresa Odebrecht, exigimos al Congreso de la República que esta solicitud se realice en forma debida y respetando los canales democráticos y constitucionales, además del proceso que se deba seguir por la justicia.

3. Tercero. Que frente a la amenaza autoritaria y golpista del fujimorismo, que nos conduce hacia una democracia tutelada y la captura de todo el poder del Estado, hacemos el llamado a la resistencia ciudadana para frenar estas peligrosas intenciones, lo que nos devolvería a la década más nefasta del país, donde la corrupción y el abuso eran el pan de cada día.

4. Cuarto. Que la grave crisis política que vivimos es responsabilidad del conjunto de partidos políticos y gobernantes implicados en hechos de corrupción, que han usado y deslegitimado la democracia, empobreciendo al país y arrebatándonos derechos y posibilidades de vida justa y digna, por lo cual hacemos un llamado a los colectivos, organizaciones y movimientos sociales, así como a las fuerzas políticas democráticas y patrióticas a sumarnos en un frente ciudadano que nos permita recuperar el país y sus instituciones.

Frente a la grave crisis, convocamos a las y los peruanos a salir a las calles en la Gran Movilización Nacional: Que Se Vayan Todos los corruptos: Recuperemos un Perú con democracia y Justicia Social, este miércoles 20 de diciembre.

Lima, 15 de diciembre de 2017

Pronunciamiento en solidaridad con el pueblo HondureÑo

Las organizaciones abajo firmantes nos solidarizamos con el pueblo hondureño y hacemos un llamado de alerta a los organismos internacionales, regionales y locales ante las violaciones a los derechos humanos y la represión ejercida por el gobierno de Honduras hacia la población de ese país, que legítimamente ha salido a las calles a manifestarse en contra de las acciones fraudulentas que el gobierno, con la complicidad del Tribunal Supremo Electoral (TSE), realiza para evitar que se cumpla la voluntad popular expresada en las urnas el domingo 26 de noviembre pasado con una tendencia claramente a favor del candidato de la Alianza Opositora contra la dictadura, Salvador Nasralla.

Exigimos al gobierno de Honduras respeto a los derechos humanos, a los principios básicos de la democracia de la alternancia en el poder, el cese de la criminalización de la protesta social y las demandas populares, así como el cese de la represión en contra del pueblo hondureño.

Organizaciones:

– A.R.E.P.A. Asociación en Red de Educadorxs Populares de Argentina
– ABONG – Brasil
– Acción Campesina – Venezuela
– Acción Educativa Santa Fe Argentina
– ACCIÓN, Asociación Chilena de ONGs.
– ACCSS – Asociación Coordinadora Comunitaria de Servicios para la Salud – Guatemala
– AFM – Articulación Feminista Marcosur – Uruguay
– Agenda LGBT (Estado de México)
– Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de Puerto Montt – Chile
– Alianza de las Organizaciones de la Sociedad Civil para la Eficacia del Desarrollo en América Latina y el Caribe- Alianza de Mujeres Indígenas, Rurales y Mestizas de Mesoamérica
– Alianza de Redes Ambientales ARA – Costa Rica
– Alianza Sierra Madre, A.C. (Chihuahua) – México
– ALOP – Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción al Desarrollo.
– ALOP – México- Asamblea de Chilenxs en Argentina
– Asamblea de Mexicanxs en Argentina
– Asamblea Popular Plaza Dorrego de San Telmo, Ciudad de Buenos Aires
– Asistencia Legal por los Derechos Humanos, A.C. – AsiLegal -Ciudad de México)
– Asociación Civil Solidaridad – Uruguay
– Asociación de Organismos no Gubernamentales ASONOG – Honduras
– Asociación de Profesionales de la UNED. UNED PRO – Costa Rica
– Asociación Ecuménica de Cuyo – Mendoza – Argentina
– Asociación Jalisciense de Apoyo a los Grupos Indígenas, A.C. – AJAGI -(Guadalajara, Jal.) – México
– Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica – ALER
– Asociación Mutual Expresas y Expresos Políticos del MIR y la Resistencia Popular. – Chile
– Asociación Nacional de Centro de Investigación, Promoción Social y Desarrollo – Perú
– Asociación para la Defensa de los Derechos Ciudadanos “Miguel Hidalgo” (Jacala Hidalgo)
– Asociación Rompiendo Muros- Bios Iguana A.C
– Bloque de Trabajadorxs Migrantes – Argentina
– Bowerasa, A.C. “Haciendo Camino” (Chihuahua, Chih.) – México
– Campaña Argentina por el Derecho a la Educación
– Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación – CLADE.
– Casa del ALBA Cochabamba-Bolivia
– Casa del Migrante Saltillo (Saltillo, Coahuila) – México
– Cátedra Paulo Freire da Amazônia – Brasil
– Católicas por el Derecho a Decidir, A.C. (Ciudad de México);
– Central Social Juanito Mora Porras
-ANEP
– Centro “Fray Julián Garcés” Derechos Humanos y Desarrollo Local, A. C. (Tlaxcala, Tlax.) – México
– Centro de Apoyo al Trabajador, A.C. (CAT) (Ciudad de México)
– Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas
– Centro de Derechos de la Mujeres de Chiapas (San Cristóbal de Las Casas, Chis.) – México
– Centro de Derechos Humanos “Don Sergio” (Jiutepec, Mor.) – México
– Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de Las Casas”, A. C. (San Cristóbal de Las Casas, Chis) – éxico
– Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.”, A. C. (Ciudad de México)
– Centro de Derechos Humanos “Fray Matías de Córdova”, A.C. (Tapachula, Chis.) – México
– Centro de Derechos Humanos “Juan Gerardi”, A. C. (Torreón, Coah.) – México
– Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez”, A. C. (Ciudad de México)
– Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, A. C. (Tlapa, Gro.) – México
– Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Chihuahua) – México
– Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz “Bety Cariño”, A.C. (Tatahuicapan de Juárez, Ver.) – México
– Centro de Derechos Humanos de los pueblos del Sur de Veracruz Bety Cariño – México
– Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, A.C (Tonalá, Chis.) – México
– Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (Cd. Juárez, Chih.) – México
– Centro de Derechos Humanos Toaltepeyolo – México
– Centro de Derechos Humanos Toaltepeyolo (Orizaba, Veracruz) – México
– Centro de Derechos Humanos Victoria Diez, A.C. (León, Gto.) – México
– Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero (CDHZL) (Estado de México);
– Centro de Derechos Indígenas “Flor y Canto”, A. C. (Oaxaca, Oax.) – México
– Centro de Derechos Indígenas A. C. (Bachajón, Chis.) – México
– Centro de Documentación en Derechos Humanos “Segundo Montes Mozo S.J.” (CSMM) – Ecuador
– Centro de Educación Popular Felícitas Mastropaolo – Argentina
– Centro de Estudios Ecuménicos – México
– Centro de Estudios y Publicaciones Alforja – Costa Rica
– Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica A. C. (Propuesta Cívica) (Ciudad de México)
– Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, A. C. (CEPAD) (Guadalajara, Jal.) – México
– Centro de los Derechos del Migrante (Ciudad de México)
– Centro de Reflexión y Acción Laboral (CEREAL-Guadalajara) – México
– Centro Diocesano para los Derechos Humanos “Fray Juan de Larios”, A.C. (Saltillo, Coah.) – México
– Centro Felícitas Mastro – Uruguay
– Centro Helmut Frenz de Educación en Derechos Humanos – Chile
– Centro Juvenil Generando Dignidad (Comalcalco, Tabasco) – México
– Centro Kalli Luz Marina (Orizaba, Ver.) – México
– Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) (Ciudad de México);
– Centro Mujeres (La Paz, BCS.) – México- Centro Operacional de Vivienda y Poblamiento – México
– Centro Regional de Defensa de DDHH José María Morelos y Pavón, A.C. (Chilapa, Gro.) – México
– Centro Regional de Derechos Humanos “Bartolomé Carrasco”, A.C. (BARCA) (Oaxaca, Oax.) – México
– Cep Parras – México
– Ciencia Social Alternativa, A.C. KOOKAY (Mérida, Yuc.) – México
– Círculo Bolivariano Yamilet López – Costa Rica
– Ciudadanía Lagunera por los Derechos Humanos, A.C. (CILADHAC) (Torreón, Coah.) – México
– COECO-Ceiba Amigos de la Tierra Costa Rica
– COINDI – Cooperación indígena para el desarrollo integral- Colectivo Abogad@s – México
– Colectivo Autogestionario EL ATOJ ANTOÑO – Bolivia
– Colectivo CEAAL Argentina- Colectivo CEAAL Bolivia
– Colectivo CEAAL Chile- Colectivo CEAAL Colombia
– Colectivo CEAAL Costa Rica.
– Colectivo CEAAL Cuba
– Colectivo CEAAL Ecuador.
– Colectivo CEAAL El Salvador
– Colectivo CEAAL Guatemala
– Colectivo CEAAL Haití
– Colectivo CEAAL Honduras
– Colectivo CEAAL Nicaragua
– Colectivo CEAAL Panamá
– Colectivo CEAAL Paraguay
– Colectivo CEAAL Perú
– Colectivo CEAAL Puerto Rico
– Colectivo CEAAL Región Andina
– Colectivo CEAAL Región Brasil
– Colectivo CEAAL Región Caribe
– Colectivo CEAAL Región Centro América
– Colectivo CEAAL Región Cono Sur
– Colectivo CEAAL Región México
– Colectivo CEAAL República Dominicana
– Colectivo CEAAL Uruguay
– Colectivo CEAAL Venezuela
– Colectivo contra la Tortura y la Impunidad (CCTI) (Ciudad de México);
– Colectivo Cultura, Árboles y Semillas de la zona norte
– Colectivo Educación para la Paz y los Derechos Humanos, A.C. (CEPAZDH) (San Cristóbal de Las Casas, Chis.) – México
– Colectivo Sindical PATRIA JUSTA – Costa Rica- Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste (Mexicali, Baja California) – México
– Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán, A.C. (Tehuacán, Puebla) – México
– Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos, A.C. (COSYDDHAC) (Chihuahua, Chih.) – México
– Comisión FUNA – Chile
– Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, A. C. (CIDHMOR) (Cuernavaca, Morelos) – México
– Comisión Regional de Derechos Humanos “Mahatma Gandhi”, A. C. (Tuxtepec, Oax.) – México
– Comité Cerezo (Ciudad de México)
– Comité Cristiano de Solidaridad Monseñor Romero (Ciudad de México)
– Comité de América Latina y el Caribe para la defensa de los derechos humanos de las Mujeres CLADEM
– Comité de Defensa de las Libertades Indígenas (Palenque, Chis.) – México
– Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha A.C. (CODIGODH) (Oaxaca, Oax.) – México
– Comité de Derechos Humanos “Fr. Pedro Lorenzo de la Nada”, A. C. (Ocosingo, Chis.) – México
– Comité de Derechos Humanos “Sierra Norte de Veracruz”, A. C. (Huayacocotla, Ver.) – México – Comité de Derechos Humanos Ajusco (Ciudad de México)- Comité de Derechos Humanos de Colima No Gubernamental A.C. (Colima) – México
– Comité de Derechos Humanos de Comalcalco, A. C. (CODEHUCO) (Comalcalco, Tab) – México
– Comité de Derechos Humanos de Tabasco, A. C. (CODEHUTAB) (Villahermosa, Tab) – México
– Comité de Derechos Humanos y Orientación Miguel Hidalgo, A. C. (Dolores Hidalgo, Gto.) – México
– Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos “Hasta Encontrarlos”(Ciudad de México)
– Comité Sergio Méndez Arceo Pro Derechos Humanos de Tulancingo, Hgo A.C. (Tulancingo, Hgo.) – México
– Comunidad Ecuménica Martin Luther King – Chile
– Confederación Intersindical
– Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe – CEAAL.
– Consultoría Técnica Comunitaria AC (CONTEC) (Chihuahua) – México
– ControlaTuGobierno, A.C. – México
– Coordinación de ONG y Cooperativa – CONGCOOP
– Guatemala- Coordinación Nacional de Organizaciones de Derechos Humanos y Sociales de Chile
– Corporación Memoria Lonquén – Chile
– CTA_A. Central de Trabajadores de Argentina Autónoma
– DECA – Equipo Pueblo – México
– Dinamismo Juvenil – México
– Diwo Ambiental – Costa Rica
– El Caracol, A.C (Ciudad de México);
– Ensenyants Solidaris – España
– Espacio para la Memoria ExCCD Virrey Cevallos – Buenos Aires, Argentina
– Estancia del Migrante González y Martínez, A.C. (Querétaro, Qro.) – México
– Federación de ONG´s de Nicaragua (FONG)
– Federación de Trabajadores Universitarios de Venezuela (FTUV)
– Fesiduas
– Federación de Trabajadores Universitarios de Venezuela (FTUV)
– Foro por el Derecho a la Educación – Chile
– Frente Cívico Sinaloense. Secretaría de Derechos Humanos (Culiacán, Sin.) – México
– Frente Ecologista Universidad Nacional – Costa Rica
– Frente de Artistas del Borda- FREP
– Frente Refirmidta Educadores Panameños
– Fundación Chile Constituyente
– Fundación Latinoamericana de Apoyo al Saber y la Economía – FLASEP – México
– Fundación Nuestramérica – Costa Rica
– Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (Ciudad de México)
– FUNPROCOOP – Fundación Promotora de Cooperativas – El Salvador
– Grupo de Educación Popular entre Mujeres A. C. – México
– Grupo de Estudios sobre Centroamérica GECA
– Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe IEALC
– Universidad de Buenos Aires UBA- Argentina.
– Grupo Propuesta Ciudadana – Perú
– Guanared – Costa Rica
– Habitat International Coaliton América Latina
– Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense
– Indignación, A. C. Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (Mérida, Yuc.) – México
– Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuria, S.J. Universidad Iberoamericana- Puebla (Puebla, Pue.) – México
– Instituto de Pedagogía Alternativa de Guatemala IPEA
– Instituto de Pedagogía Popular – IPP – Perú
– Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (Ciudad de México);
– Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario, A. C. (IMDEC) (Guadalajara, Jal.) – México
– Instituto Paulo Freire- Brasil
– Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. Programa Institucional de Derechos Humanos y Paz, ITESO – (Guadalajara, Jal.) – México
– Intersindical Alternativa de Cataluña (IAC)
– Intersindical Valenciana
– Justicia, Derechos Humanos y Género, A.C. (Ciudad de México)
– La 72, Hogar-Refugio para Personas Migrantes (La 72) (Tenosique, Tabasco) – México
– Lá Confederacion Nacional de los Trabajadores en Establecimientos de la Enseãsa Privada
– CONTEE, de Brasil
– LACCASO-Consejo Latinoamericano y del Caribe de Organizaciones no gubernamentales con trabajo en VIH/SIDA
– MAIZ Costa Rica- MESA de Articulación de Asociaciones Nacionales y Redes Regionales de ONG de América Latina y el Caribe.
– Movimiento Centroamericano 2 de Marzo- Movimiento de ONGD para el Desarrollo Solidario de El Salvador- Movimiento Esperanza del Partido Acción Ciudadana – Costa Rica
– Mujeres Indígenas por la Conservación, Investigación y Aprovechamiento de los Recursos Naturales, A. C. (CIARENA) (Oaxaca) – México – Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas – Chile
– Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia A.C. (ODI) (Ciudad de México)
– Partido Humanista de Chile- Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo – PIDDHH.
– Plataforma Tómala Ciudad – México
– Programa Democracia y Transformación Global – Tejiendo Saberes – Peru
– Promoción de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PRODESCAC) (Estado de México)
– Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC) (Ciudad de México)
– Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) (Ciudad de México)
– Pueblo Crítico – Puerto Rico.
– RAP-Martinique
– Red Argentina de Solidaridad con Chiapas
– Red de Educación Popular entre Mujeres LAC – REPEM
– Red Ecológica – Chile
– Red Encuentro – Argentina
– Red Internacional de Migrantes, Refugiados y Desplazados (MIREDES Internacional) – Chile
– Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos
– Latindadd- Red Mesoamericana de Educación Popular Alforja (Red Alforja)
– Red Mesoameri-kaab (Red MAK)
– Red Sancarleña de Mujeres Rurales
– Red Solidaria de Derechos Humanos, A.C. (Morelia, Michoacán) – México
– Red Solidaria DH A.C
– Red Todos los Derechos para Todas y Todos – Red TDTT – México
– Red Unidos por los Derechos Humanos (RUDH)
– Respuesta Alternativa, A. C. Servicio de Derechos Humanos y Desarrollo Comunitario (San Luis Potosí) – México
– Savia – Paraguay
– Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina – Chile (SICSAL – Chile)
– Servicio, Paz y Justicia de Tabasco, A.C. (SERPATAB) (Villahermosa, Tab.) – México
– Servicios de Inclusión Integral, A.C. (SEIINAC) (Pachuca, Hgo.);
– Servicios para una Educación Alternativa A. C EDUCA
– Sindicato de trabajadores y trabajadoras de la enseñanza Intersindical.
– Sinergia
– Red de Organizaciones de la Sociedad Civil de Venezuela
– Tapea – Paraguay
– Tequio Jurídico A.C. (Oaxaca, Oax.) – México
– Trabajadores del Espacio para la Memoria ExCCD Virrey Cevallos. Buenos Aires – Argentina
– UNAG
– Unión de Instituciones para el Trabajo de Acción Social – UNITAS – Bolivia
– Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas – UNAMG.
– Unión Norte por la Vida – UNOVIDA – Costa Rica
– VIHas de Vida (Guadalajara, Jal.) – México
– Voces Mesoamericanas, Acción con Pueblos Migrantes AC (San Cristobal de las Casas, Chiapas).

Raúl Zibechi * ¿Es China un país socialista?

“Camaradas”, fue la primera palabra que pronunció Xi Jinping al inaugurar el XVIII Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh), el pasado 18 de octubre en Pekín.

A renglón seguido, llamó a los delegados a “enarbolar la gran bandera del socialismo con peculiaridades chinas, lograr el triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada y conquistar la gran victoria de dicho socialismo de la nueva época; y luchar incansablemente por materializar el sueño chino de la gran revitalización de la nación china” (goo.gl/EdqSJ2).

Su extensa alocución (44 páginas) fue leída delante de grandes banderas rojas con un telón amarillo donde destacaba la hoz y el martillo. Toda la simbología remite a los grandes eventos de los países socialistas y de la propia China posterior a 1949.

El eje de su discurso giró en torno a dos cuestiones: la “revitalización de la nación china” y el desarrollo económico para la mejora de las condiciones de vida del pueblo chino. El discurso hace hincapié en otros avances realizados por China en los años recientes: la innovación y los logros científicos y tecnológicos, los notables avances en comunicación cuántica y superordenadores que colocan al país a la vanguardia del mundo sobrepasando a Estados Unidos.

La lista de avances de China, en todos los terrenos, hace palidecer a los países occidentales y muestra la energía y vitalidad que trasluce ese país. En la descripción de estos logros, el discurso de Xi Jinping menciona permanentemente el “marxismo”, “los valores socialistas”, los planes quinquenales, la labor de dirección del Partido y hasta los ideales “comunistas”.

Sin embargo, luego de las experiencias soviética en el periodo de Stalin y de los demás países que se proclamaron socialistas, una pregunta flota en el aire. ¿Es suficiente proclamarse socialista para que, efectivamente, se esté construyendo una sociedad de ese tipo?

Para responderla, debemos considerar en qué consiste el socialismo, cuáles son sus señas básicas de identidad, referenciadas tanto en los análisis de los fundadores de la teoría socialista como en la experiencia del pasado siglo.

Sobre esta base, la respuesta dice: el socialismo es el poder de los trabajadores, los campesinos y los sectores populares. Todo lo demás, el progreso económico y científico, el bienestar de la población, el crecimiento de la economía, tiene poca importancia si no existe este requisito previo. En todo el discurso de Xi Jinping y en toda la producción de los órganos de prensa del Estado y el partido chinos, no hay la menor mención a quién detenta el poder. Tampoco se explica qué se entiende por “socialismo con características chinas”.

Quisiera hacer algunas consideraciones que pueden ser aplicadas no sólo a China, sino al conjunto de procesos que se definen como socialistas.

La primera consiste en la confusión reinante, en el campo de las izquierdas, entre el socialismo y la mejora del nivel de vida de los sectores populares. Es evidente que mejorar el nivel de vida debe ser un objetivo de cualquier gobierno, pero eso no alanza para decir que estamos ante un proceso socialista.

Sucede que en las últimas décadas el modelo neoliberal ha hecho retroceder décadas de progreso económico de los sectores populares, cuyo nivel de vida mejoró notablemente durante los años de desarrollo industrial. Estamos en la fase de extrema concentración de la riqueza en el 1% a costa del 99%. Pero que esa tendencia se frene o aún se revierta, no permite aventurar que se está abandonando el capitalismo.

La segunda estriba en la centralidad otorgada al crecimiento o de la economía, y de otras cuestiones que tienen sentidos similares, como las llamadas conquistas científicas y técnicas.

Durante décadas la URSS sostuvo que una muestra del triunfo del socialismo era la ventaja económica sobre los países capitalistas. El economicismo, que de eso se trata esta visión del mundo, juega en contra de quienes apostamos por salir del capitalismo. Por el contrario, el precio del anticapitalismo consiste en un descenso del consumo de las poblaciones, y aún del nivel de vida. Las comunidades zapatistas están mucho más cerca del socialismo que China, por poner un ejemplo.

El PCCh sostiene que la principal contradicción en China, “es la que hay entre la creciente demanda del pueblo de una vida mejor y el desarrollo desequilibrado e insuficiente”. Esa contradicción no se resuelve mediante el conflicto social, sino produciendo más mercancías para el consumo.

La tercera consiste en la confusión entre la soberanía como nación y la liberación/emancipación de los pueblos. La primera se relaciona con un Estado fuerte y la segunda con las clases, etnias, razas, géneros y generaciones.

China sufrió dos invasiones en el siglo XIX (dos guerras del opio) y la invasión japonesa en el siglo XX, que dejaron un país destruido y humillado, y a su pueblo diezmado, víctima de epidemias y hambrunas. El Estado chino debe defender al pueblo chino y evitar que retorne el pasado colonial e imperial. Pero esto no tiene nada, absolutamente nada, que ver con el socialismo.

Es evidente que el centro del mundo se está trasladando de Occidente a Oriente, del océano Atlántico al Pacífico, de Estados Unidos/Europa a China/Asia. Esa transición hegemónica es una ventana que se abre a los pueblos, por la que pueden luchar por su emancipación como oprimidos y oprimidas. Pero esta transición no va de la mano de la emancipación, es apenas una oportunidad. En este recodo de la historia, esta confusión entre soberanía nacional y emancipación, puede hacer mucho daño a la segunda. De ahí la necesidad de establecer diferencias.

En el siglo XX, durante el largo proceso de liberación de las naciones oprimidas de Asia y África, se suponía que la expulsión de los colonizadores era sinónimo de liberación de los pueblos. La experiencia dice otra cosa, incluso en Vietnam y en Argelia, donde esa lucha alcanzó niveles notables.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/12/08/opinion/021a1pol

Raúl Zibechi – Insurrecciones silenciosas

Los grandes cambios comienzan siempre por pequeños movimientos invisibles para los analistas de arriba y para los grandes medios, como señala uno de los comunicados del zapatismo. Antes de que miles de personas ocupen las grandes alamedas suceden procesos subterráneos, donde los oprimidos “ensayan” los levantamientos que luego hacen visibles en los eventos masivos que la academia denomina movimientos sociales.

Esos cambios suceden en la vida cotidiana, son producidos por grupos de personas que tienen relaciones directas entre ellas, no son fáciles de detectar y nunca sabemos si se convertirán en acciones masivas. Sin embargo, pese a las dificultades, es posible intuir que algo está cambiando si aguzamos los sentidos.

Algo de esto parece estar sucediendo en países de América Latina. Un compañero brasileño consideró, durante un encuentro de geógrafos con movimientos sociales (Simposio Internacional de Geografía Agraria- SINGA), que en este país estamos ante una “insurrección silenciosa”. La intuición se basa en hechos reales. En el seno de movimientos sociales y en los espacios más pobres de la sociedad, las mujeres y los jóvenes, están protagonizando cambios, se están desplazando del lugar asignado por el Estado y el mercado.

Los verdaderos movimientos son aquellos que modifican el lugar de las personas en el mundo, cuando se mueven en colectivos y rasgan los tejidos de la dominación. En este punto, debe consignarse que no hay una relación directa o mecánica de causa-efecto, ya que en las relaciones humanas las predicciones no son posibles por la complejidad que contienen y por la interacción de una multiplicidad de sujetos.

En los últimos años pude observar esta tendencia de cambios silenciosos en el interior de varios movimientos. Entre los indígenas del sur de Colombia, grupos de jóvenes nasa y misak re-emprenden la lucha por la tierra que había sido paralizada por las direcciones, focalizadas en la ampliación de las relaciones con el Estado que les proporciona abundantes recursos. Algo similar parece estar sucediendo en el sur de Chile, donde una nueva generación mapuche enfrenta la represión estatal con renovadas fuerzas.

Entre los movimientos campesinos consolidados, donde existen potentes estructuras de dirección, mujeres y jóvenes están emprendiendo debates y propuestas de nuevo tipo, que incluyen la movilización y organización de las personas que se definen LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales).

Observamos también un creciente activismo en el seno de los movimientos tradicionales de militantes negros que construyen quilombos y palenques, incluso en las universidades, como puede apreciarse en las academias brasileñas y colombianas donde abren espacios propios.

Durante la escuelita nos explicaron que la mitad de los zapatistas tienen menos de 20 años, algo que pudimos apreciar. La participación de las mujeres jóvenes es notable. Quienes participaron en los encuentros de arte y ciencia convocados por el EZLN enfatizan esta realidad. En otros movimientos aparece la organización de niños y niñas con asambleas que excluyen a sus mayores.

Qué reflexiones podemos realizar sobre esta insurrección silenciosa, que abarca a toda la sociedad y de modo particular a los movimientos antisistémicos. Sin pretender agotar un debate incipiente, propongo tres consideraciones.

La primera es que las insurgencias en curso de las mujeres, de los pueblos negros e indígenas y de los jóvenes de todos los sectores populares, están impactando en el interior de los movimientos. Por un lado, están produciendo un necesario recambio generacional sin desplazar a los fundadores. Por otro, ese recambio va acompañado de modos de hacer y de expresarse que tienden a modificar la acción política hacia direcciones que, por lo menos quien escribe estas líneas, no es capaz de definir con claridad.

La segunda es de carácter cualitativo, estrechamente relacionada con la anterior. La irrupción juvenil/femenina es portadora de preguntas y culturas elaboradas en el interior de los movimientos, con sus propias características. Las mujeres de abajo, por ejemplo, no enarbolan el discurso feminista clásico, ni el de la igualdad ni el de la diferencia, sino algo nuevo que no me atrevo a conceptualizar, aunque hay quienes mencionan feminismos comunitarios, negros, indígenas y populares.

El deseo de los jóvenes zapatistas por mostrar sus músicas y danzas, es algo más que una cuestión artística, del mismo modo que sus preguntas sobre la ciencia. En algunos casos, como el mapuche o el nasa, se pueden observar cambios que, desde fuera, podemos valorar como una radicalización que no se focaliza sólo en las formas de acción política, sino también en la recuperación de tradiciones de lucha que habían sido casi abandonadas por sus mayores.

La tercera, y quizá la más importante, es que la irrupción de los abajos jóvenes y mujeres va perfilando otra concepción de revolución, que se aparta de la tradicional teoría de la revolución de cuño leninista. Aquí aparece otra cuestión: ¿cómo se hace política en clave quilombo/palenque? ¿Cómo es la política en clave mujer? No me refiero a la participación de las mujeres y los jóvenes de abajo en las estructuras ya existentes.

Las respuestas las darán los propios pueblos, que están abriendo caminos nuevos, aunque el analista de arriba siempre tiende a verlos con ojos y conceptos del pasado. Se trata de construir, más que de ocupar las instituciones existentes. Se van creando mundos nuevos o sociedades nuevas, si se quieren nombrar con los conceptos de antes: poderes propios, justicia propia en base, muchas veces, a tradiciones y en otras al sentido común de los pueblos; salud, educación y maneras de ocupar el espacio en base a lógicas no capitalistas.

El mundo, nuestro mundo, está cambiando de manera acelerada. Rechazar esos cambios, sería tanto como anular la capacidad transformadora que está enterrando el capitalismo y levantando un mundo nuevo sobre sus escombros.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/11/10/opinion/020a1pol

Comunicado CNDDHH – Dictaduras Nunca Más! Defendamos la democracia, sin mafias ni corrupción

DICTADURAS NUNCA MÁS

Frente a la reciente aprobación de la acusación contra el Fiscal de la Nación en el Congreso de la República, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos señala lo siguiente:

Denunciamos una estrategia de dictadura congresal en marcha. El asedio y presión que desde el Congreso de la República se ejerce contra la Fiscalía de la Nación, el Tribunal Constitucional y últimamente contra la prensa independiente, ponen en evidencia el verdadero rostro del autoritarismo en el Perú, que tiene como principal operador a la bancada Fujimorista del Congreso.

La aprobación de la acusación constitucional contra el Fiscal de la Nación por parte de la bancada fujimorista en el Congreso de la República, realizada el día de hoy 15 de noviembre, es nuevamente un grave ataque a la democracia y nos demuestra que estamos encaminados hacia una nueva forma de dictadura parlamentaria, en la cual se vienen asediando y copando los poderes del Estado y organismos constitucionalmente autónomos.

Hacemos un llamado urgente a la ciudadanía para defender nuestra frágil democracia y sus instituciones de los golpes de la mafia y la corrupción, iniciados a raíz de las investigaciones sobre corrupción en donde se acaba de comprometer a Alan García, Keiko Fujimori y al propio Presidente de la República. Es imperativo empezar a organizarnos y promover en todas las regiones de nuestro país espacios de articulación que enfrenten y detengan los peligros del regreso del autoritarismo en el Perú, y más aún, de las investigaciones en el caso de corrupción más grande luego del Golpe de Estado de 1992. Nos costó mucho derrocar a la dictadura, 17 años después no podemos volver a ésta.

Lima, 15 de noviembre de 2017

Raúl Zibechi * Del fin de ciclo a la consolidación de las derechas

Los ciclos políticos  no son caprichosos. Vivimos un periodo de crecimiento de las derechas, en particular en Sudamérica. El ciclo progresista terminó aunque sigan existiendo gobiernos de ese color, pero ya no podrán desarrollar las políticas que caracterizaron sus primeros años porque se impone una inflexión conservadora, aunque los discursos puedan decir algo diferente.

Un buen ejemplo de esa ironía puede ser Ecuador: un gobierno de Alianza País que realiza un ajuste conservador. Salvo que se opte por la peregrina tesis de la traición, Lenin Moreno muestra que aún los progresistas deben dar un giro a la derecha para poder seguir gobernando.

Digamos que los ciclos son estructurales y los gobiernos coyunturales. El ciclo progresista se caracterizó por elevados precios de las exportaciones de commodities en un clima general de crecimiento económico, un fuerte protagonismo popular y presiones por mayor justicia social. Los tres aspectos se debilitaron desde la crisis de 2008. Ahora sufrimos una fuerte ofensiva derechista en todos los terrenos.

A pesar de los malos resultados económicos y de una elevada conflictividad social, en la que destaca la desaparición forzada de Santiago Maldonado, el gobierno de Mauricio Macri consiguió una contundente victoria en las recientes elecciones argentinas. El macrismo no es un paréntesis, consiguió una cierta hegemonía que se asienta en los cambios económicos de la última década, en el desgaste del progresismo y la debilidad creciente de los movimientos.

La primera cuestión a tener en cuenta es que el modelo extractivo (sojero-minero) ha transformado las sociedades. La edición argentina de Le Monde Diplomatique de septiembre contiene dos interesantes análisis de José Natanson y Claudio Scaletta, que desbrozan los cambios productivos del complejo de la soya y sus repercusiones sociales.

El primero sostiene que el mapa de la soya coincide casi matemáticamente con los territorios en que gana Macri. Destaca que el campo se articula cada vez más con las finanzas, la industria y los grandes medios, y que los terratenientes y los peones, que fueron los protagonistas del periodo oligárquico, conviven ahora con técnicos, arrendatarios, agrónomos, veterinarios, mecánicos de maquinaria agrícola y pilotos fumigadores, entre otros.

La tecnología es incluso más importante que la propiedad de la tierra que los “ pools de siembra” alquilan, mientras los cultivadores conectados al mundo globalizado están pendientes de los precios de la bolsa de Chicago, donde se cotizan los cereales.

El segundo sostiene que estamos ante una complejización de las clases medias rurales y la emergencia de nuevas clases medias ruro-urbanas. En consecuencia, el conflicto con el campo que sostuvo el gobierno kirchnerista en 2008 no fue la clásica contradicción oligarquía-pueblo.

A partir de ese momento, se hizo visible un conglomerado de actores más complejo y con una base social mucho más extensa, que rechaza las políticas sociales porque sienten la pobreza urbana como una realidad muy lejana. Ese bloque social es el que llevó a Macri al gobierno y el que lo sostiene.

La sociedad extractiva genera valores y relaciones sociales conservadoras, así como la sociedad industrial generaba una potente clase obrera y valores de comunidad y solidaridad. En las grandes fábricas, miles de obreros se convirtieron en clase al organizarse para resistir a los patrones.

Por el contrario, el extractivismo no genera sujetos internos, o sea dentro del entramado productivo, porque es un modelo financiero especulativo. Las resistencias son siempre externas, en general las protagonizan los afectados.

La segunda cuestión es el desgaste del progresismo luego de una década larga de gobierno. Aquí aparecen dos elementos. Uno, el desgaste interno natural o por la corrupción y la mala gestión, y combinaciones de ambos. Dos, porque el propio modelo despolitiza y desorganiza a la sociedad que sólo se articula por medio del consumo. Ahí es donde muerden las derechas.

El consumismo es la otra cara de la sociedad extractiva. Una sociedad que no genera sujetos, ni identidades fuertes, con valores vinculados al trabajo digno, o sea productivo, sino apenas valores mercantiles e individualistas, no está en condiciones de potenciar proyectos de largo aliento para la transformación social.

La tercera cuestión que explica el auge de las derechas es la debilidad del campo popular, que afecta desde los movimientos hasta la cultura del trabajo y de las izquierdas. La sociedad extractiva crean las condiciones materiales y espirituales de esta anemia de organización y luchas. Pero hay más.

Las políticas sociales del progresismo, sobre todo la inclusión mediante el consumo, multiplicaron los efectos depredadores del modelo en cuanto a desorganización y despolitización. En el shopping desaparecen las contradicciones de clase, incluso las étnicas y de género, porque en esos no lugares (Marc Augé) el entorno desaparece a la humanidad de las personas.

Pero los movimientos también son responsables por las opciones que tomaron. En vez de construir mirando el largo plazo, preparándose para el inevitable colapso sistémico, tomaron el atajo electoral que los llevó a construir alianzas imposibles con resultados patéticos. Algunos movimientos argentinos, que optaron por aliarse con la derecha justicialista, podrían hacer balance sobre los resultados desastrosos que obtuvieron, y no me refiero a la magra cosecha de votos.

Por último, debemos pensar las enseñanzas que nos deja el ascenso de las derechas y la crisis de los movimientos. La sociedad extractiva de cuarta guerra mundial, no puede ser resistida con la misma lógica de la lucha obrera en la sociedad industrial. No existe una clase para ser dirigida. Los sujetos colectivos deben ser construidos y sostenidos todos los días. Las organizaciones deben ser sólidas, cinceladas para el largo plazo y resistentes a los atajos institucionales.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/10/27/opinion/016a1pol